Para
hablar de música es necesaria la existencia de un oyente y un autor, como lo
afirma Copland “la música solo puede estar viva si realmente hay auditores que
estén realmente vivos” (1939, p40), pero para lograr escuchar música es
necesario el desarrollo de algunas habilidades, Copland menciona algunas de
ellas “escuchar atentamente, escuchar conscientemente, escuchar con toda
nuestra inteligencia” (1939, p42).
Copland
también nos da una serie de herramientas para logras escuchar bien la música, y
nos habla de tres planos en los cuales la podemos escuchar; y los analizaremos,
según la canción “malo” de la cantante Bebe.
Para
el plano sensorial únicamente escuchamos la voz de la cantante, el “ritmo” de
la canción y el estado de ánimo en el cual entramos después de escucharla. En
el plano expresivo (en el cual se centra nuestro análisis), podemos descubrir
qué quiere decir la canción, nos transmite a una situación violenta de una típica
familia española, podemos decir que es española por el sonido del flamenco y el
acento de la cantante, que es propio de este país; y por último el plano
musical que en este nos centramos en la melodía, la armonía y los ritmos que
maneja la canción. Es una canción con altos y bajos en los acordes, en las
estrofas el ritmo es suave, y en el coro se vuelve un poco más rápida eso se
puede notar en el sonido de la guitarra.
Entonces
el arte de escuchar música va más allá de un gusto, es entender y analizar lo
que el cantante nos quiere transmitir, porque en toda canción se da una interpretación; cada letra tiene un sesgo
ideológico, social o político.
Si nos
situamos en el contexto de España y nos inclinamos en el tema social, podemos
ver como resultado de esto el alto
índice de violencia que se presenta en torno a la mujer; no solo es la
violencia, también los grados de desigualdad son bastantes altos, dado que los
indicadores sociales muestran la baja cifra de mujeres que ocupan altos cargos
en grandes empresas; estas “costumbres”
solo nos dejan ver que en pleno S.XXI, la idea de que el hombre es superior a
la mujer sigue estando vigente en la mente de algunos hombres e incluso en
algunas mujeres.
Gran
cantidad de artistitas nativos de España,
han mostrado inconformidad con esta situación plasmando su crítica en
canciones, con letras bastante fuertes; el receptor debe tener conocimientos de
la situación expresada en cada canción; tal como lo dice Cassany “en lo
cognitivo el multilector tiene que manejar una gran cantidad de recursos. Debe
recuperar de su memoria los conocimientos lingüísticos y culturales que
requiere cada texto, pero también es capaz de desecharlos cuando salta a otro
texto que exige otros datos “(2006, p.152).
Un
ejemplo de lo anterior lo podemos ver cuando en la canción ya mencionada dice “malo,
malo, malo eres, malo eres porque
quieres; malo, malo, malo eres, no me chilles,
que me duele”. La palabra chilles hace referencia a subir el tono de voz; este
es un término mucho más manejado en España, por eso para lograr comprender esta
oración se debe tener claro el término “chilles” ya que no se relaciona con el
significado que tiene este para nosotros.
Porta,
La Mala Rodríguez, El chojín y Bebe son algunos de los artistas más
representativos, en el ámbito musical que realizan un ataque social, pues sus
letras son un llamado de atención y advertencia, para dejar a un lado el
pensamiento colectivo machista, despertar la crítica y reflexión en cada
persona al escuchar su música.
Bebe
en su canción “malo”, habla de las
humillaciones que ha soportado una mujer a lo largo de una relación sentimental
con un hombre maltratador, donde el objetivo de su canto es reprender a los
golpeadores e incitar a las mujeres a quitarse las telarañas, es decir, las reglas marcadas.
Entonces
es cuando debemos preguntarnos ¿la música funciona cómo mecanismo de
reivindicación social?; la música configura los imaginarios sociales positiva o
negativamente generando así “estilos del
discurso”, Sandig y Selting afirman que “los estilos son los modos
socialmente significativos y socialmente interpretados en los que se utiliza la
variación estilística como recurso en la interacción escrita y social” (1997,
p. 133)
Ningún
discurso es neutro, ni objetivo, siempre dependerá de las intenciones que tenga
el autor, ya sea para concientizar, hacer una crítica o incluso halagar; su
significado varía según el estado
cognoscitivo (Van Dijk, año 1997) en el que se encuentre el receptor, todo
discurso está expuesto al análisis que da la sociedad y las modificaciones
también dependerán de esta misma.
Puede
que creamos que los imaginarios sociales no tengan nada que ver con la música,
pero por sí tiene que ver bastante en la medida que los sexismos y los
estereotipos de género, no solo pervivan entre los más jóvenes, sino que
aumente el número de menores procesados por violencia machista y el de las
adolescentes agredidas por su pareja.
La población
joven se ha visto más afectada por estos problemas debido al libertinaje que
les ofrecen diferentes tipos de música y es bastante común entre las mujeres
justificar las acciones con frases tipo: “me pegó porque yo lo hice enojar”,
“me pega porque me ama”, “no lo va a volver a hacer”; adoptando una
personalidad sumisa que le impide ver más allá de las heridas físicas y
psicológicas que le han causado; usamos como referencia a Bebe porque a través
de sus letras intenta romper la imagen “dócil” de la mujer. El año de
publicación de esta canción fue en el 2004 año en el que las mujeres víctimas
de violencia por parte de su pareja o expareja dijeron “No Más” (ver pie de
página), y fue evidente el aumento de denuncias por maltrato en comparación al
2002 y 2003.
Pero a
pesar de existir muchísimas voces de aliento e impulsar la mujer a no tolerar
ninguna clase de maltrato, y denunciar a sus victimarios, todavía hay mujeres
que se callan esto, por temor o simplemente por no destruir su hogar y
continuar con los imaginarios que vende la sociedad de la figura de la esposa
perfecta.
La
música no se puede escuchar superficialmente, ya que esta siempre lleva un
mensaje implícito en sus letras o incluso en sus acordes, no se requiere tener
un “oído musical”, simplemente es necesaria la conexión de conocimientos
previos con el tema trabajado en cada pieza musical. [1]
Hablar
de interpretación en las canciones nos lleva a un campo no superficial, sino a
un análisis donde se logran desarrollar habilidades, las cuales las podemos
utilizar para interpretar todos los
discursos de los cuales está permeada nuestra sociedad, y la música es uno de los
más importantes, pues ella está en cada ámbito de nuestra vida y no podemos
adherirnos a la situación que se vive a diario; además debemos recordar que el
mundo está en constante evolución y no podemos continuar con ideas retrogradas.
Codazo M. (2011) Bebe- La lucha en forma de arte 27/10/16 Disponible en: http://www.taringa.net/post/info/8824168/Bebe---La-lucha-en-forma-de-arte.html Efe (2015) Bebe: “Cuando uno tiene la boca demasiado suelta, comete errores” 27/10/16 Disponible en : http://www.lasprovincias.es/culturas/musica/201510/07/bebe-cuando-tiene-boca-20151007152457.html Velasco Marina (2014) ¿Es España un país machista? 27/10/16 Disponible en: http://www.huffingtonpost.es/2014/08/22/espana-machista_n_5698864.html http://www.todomusica.org/bebe/ Copland, A (1939) “Cómo escuchar Música”, título original: “what to Listen far in Music”. Nueva York: Fondo de cultura económica. Daniel Cassany (2013) “Tras las líneas. Sobre la lectura contemporánea”, capitulo “La lectura plurilingüe” España: Anagrama Bárbara Sandig y Margaret Selting (1997) “Estilos del discurso” en Teun A. van Dijk (Ed.) “El discurso como estructura y proceso” Barcelona: Gedisa editorial. Universidad Pedagógica Nacional Humanidades Interpretación discursiva Ángela Marcela Carrillo López Michelle Andrea Becerra Vásquez
[1] La
violencia de género no es un problema que afecte al ámbito privado. Al
contrario, se manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente
en nuestra sociedad. Se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres
por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes
de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión. Ley
Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra
la Violencia de Género.
Las autoras de este tema demuestran los dos perfiles lectores, analizan todas y cada una de las partes del discurso y dan diferentes puntos de vista respecto a la canción objeto de su análisis, tal como lo plantea el autor “precisamente a través de procesos de interpretación nosotros construimos cognitivamente mundos, actuales y posibles” (Eco,2013,p.23) adicional a esto mencionan algo muy importante y es que todo discurso tiene un sesgo ideológico, donde está expuesta su crítica respecto a las posibles intenciones de Bebe al rechazar el maltrato hacia la mujer, deduciendo que su contenido musical invita a las mujeres victimas de la violencia a romper el silencio.
ResponderEliminarSería importante apoyarse en el autor para sustentar la respuesta.
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